BUENOS AIRES.- El Gobierno nacional redistribuyó partidas presupuestarias por más de $ 6.000 millones para hacer frente a deudas relacionadas con el suministro de energía eléctrica, en medio de una exigente demanda por bajas temperaturas. Lo hizo a través de una decisión administrativa publicada ayer en el Boletín Oficial, que lleva las firmas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y del ministro de Economía, Amado Boudou.

Con esa medida, el Poder Ejecutivo modificó el destino de partidas presupuestarias para "atender compromisos relacionados con el suministro de energía eléctrica". Por un lado, se aprueban incrementos netos, por $ 6.002 millones, en las autorizaciones para gastos corrientes y de capital del Ministerio de Planificación Federal ($ 4.763 millones), Obligaciones a cargo del Tesoro ($ 1.238 millones) y, en menor medida, la Presidencia ($ 2 millones).

Como contrapartida, se reducen las aplicaciones financieras del Tesoro en el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial ($ 3.492 millones), como así también los adelantos a proveedores y contratistas de Planificación Federal ($ 2.972 millones), parcialmente compensados por el aumento del crédito autorizado a la partida Disminución de Otras Cuentas a Pagar a Largo Plazo" ($ 461 millones).

De acuerdo con los fundamentos, la medida se dicta a fin de reforzar las transferencias de fondos a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (Cammesa), y a la empresa Energía Argentina SA (Enarsa), con el fin de atender compromisos relacionados con el suministro de energía. La alta ejecución presupuestaria que tuvieron estas empresas en el primer semestre demandaba la realización de un refuerzo crediticio ante el agotamiento de las autorizaciones para gastar. Así, el Gobierno envió $ 4.733 millones a Cammesa, que es la encargada de la intermediación en el sistema eléctrico y de la importación de energía. También destinó $ 1.958 millones a Enarsa. (NA)